¡Uf, Geozilla en España! Mira, no te puedo dar la ficha técnica de si va mejor en Movistar o Vodafone, porque de eso ya ni me acuerdo de cuando era el “monitorizado”. Pero te cuento mi experiencia desde el otro lado, que creo que te puede servir para pensar en la app.
Cuando mis padres empezaron con lo de la ubicación, al principio era un rollo. Sentía que no podía ni ir a la casa de un amigo sin que supieran exactamente dónde estaba, y a veces me ponía a buscar trucos para que no me localizaran, la verdad. No es que estuviera haciendo nada malo, pero era esa sensación de estar siempre “fichado”.
Lo que sí te puedo decir es que, más allá de la precisión (que supongo que en ciudades grandes irá bien, lo rural siempre es más peliagudo con cualquier cosa), lo importante es cómo lo uses. Si es para saber si están a salvo y lo habláis, puede ser una tranquilidad para todos. Pero si se siente como una cárcel digital, es más probable que busquen la forma de “desaparecer” del mapa, por muy buena que sea la cobertura en Madrid o Barcelona.
Al final, lo que me funcionaba era cuando había reglas claras y hablábamos las cosas, no solo un “estás localizado y punto”. Si ven que confías en ellos, aunque tengas la app por seguridad, creo que es menos probable que intenten lo de la batería o las zonas sin cobertura. ¡Es un equilibrio complicado, lo sé!