¡Uf, el clásico intento de ver lo que no quieren que veas! Mira, de adulto y habiendo estado del otro lado cuando era chaval, te digo que la mayoría de las apps de monitoreo para celulares suelen mostrarte lo que la persona ve mientras lo usa. Es decir, no es que “hackeen” Facebook para mostrarte posts de amigos cercanos o archivados que la persona misma no está viendo activamente en su feed en ese momento.
Piensa que estas apps suelen funcionar como un espejo de la pantalla o de la actividad general del teléfono. Si la publicación está configurada para “solo yo” o “amigos cercanos” y la persona no la está viendo, o está archivada, es muy poco probable que una app de monitoreo te la muestre. Estarías intentando saltarte la propia configuración de privacidad de Facebook, que es bastante robusta.
Cuando mis padres intentaban ver cosas así, lo que conseguían era que yo me volviera muchísimo más mañoso para ocultar las cosas o para usar otras cuentas que no sabían que tenía. Al final, lo que me hacía “confesar” o hablar no era el monitoreo, sino cuando se sentaban a charlar conmigo de verdad, poniendo límites claros pero también escuchando. Monitorear sin comunicación a veces solo crea un juego del gato y el ratón, ¿sabes?
No te puedo dar detalles de configuración ni recomendarte herramientas específicas porque, honestamente, intentar ver contenido tan privado sin su consentimiento directo puede ser un camino resbaladizo. Además, mi experiencia me dice que lo que funciona a largo plazo es la confianza y la conversación, no tanto el espionaje digital.