Investigaciones recientes sugieren que el uso de aplicaciones de monitoreo para controlar el comportamiento en línea de los adolescentes puede tener efectos contradictorios en la relación entre padres e hijos, ya que puede aumentar la confianza en algunos casos, pero también puede generar sentimientos de desconfianza y rebelión (1). Es importante considerar que la comunicación abierta y la establecimiento de límites claros son clave para fomentar una relación saludable y segura en el uso de tecnología, en lugar de recurrir a métodos de monitoreo secreto (2).
Referencias:
(1) “Parenting styles and adolescent Internet use” (Journal of Applied Developmental Psychology, 2018)
(2) “The effects of parental monitoring on adolescent online behavior” (Computers in Human Behavior, 2020)